Testimonios
| Cris Ranise - Septiembre 2010 |
| Mi experiencia en el trabajo con caballos me hacía intuir que había algo en ellos que era poderosamente sanador, más allá de todo lo que proporcionaban a nivel psicofísico en la monta. Mi caballo, que fue vendido para equinoterapia en malas condiciones, sacó su verdadero espíritu cuando comencé a tratarlo como merecía, con buena comida y sin maltrato. Entonces me hizo saber que no quería que lo montaran, excepto yo. También me decía que no quería saltar, que tenía otras cosas que enseñarme. Se lastimó y tuvo que recuperarse en el campo. Yo también me había dañado el corazón con un infarto. Hoy lo espero de regreso al vínculo que nos unió para sanarnos, yo liberándolo de las ataduras para las que no nació y él para ir marcándome los límites que debí aprender con él para los demás, para aprender que podíamos acompañarnos de otra manera. Y así fui buscando caminos que me llevaran a una comprensión más profunda de estos seres que aparecen alados en algunos dibujos mitológicos y a quienes creo que les cortamos las alas los humanos, al concebirlos desde lo racional, impidiendo que nos eleven a una mayor evolución. Llegué a Pacagua porque el maestro aparece cuando el alumno está preparado para aprender y allí sentí que se hablaba el idioma de la luz. Me sentí en el lugar en donde quería estar, compartiendo la misma pasión por la libertad, por el trabajo personal en el uno con todos. Los caballos me explicaron clara y rápidamente, desde sus actitudes, tanto lo que ya había entendido de esta vida y lo que me faltaba por trabajar. Hoy puedo sentir que no estoy sola en mi búsqueda de armonía con el universo, tampoco desde mi necesidad absoluta e irrefrenable de contacto con ellos. Creo que no existen las casualidades y me costó una preparación previa llegar a Pacagua para comprender. Y así fue como de golpe todo se conjugó como para que pudiera hacer el curso, ni antes ni después de que fuera el momento de recibir al maestro para aprender...
Gracias Gaby por haber apostado a esto y con la humildad y la paz que caracterizan a la sabiduría.
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| Verónica Kenigstein - Terapeuta - Septiembre 2010 |
| El universo no deja de sorprenderme en su inmensidad y sus sincronicidades. Estoy maravillada por mi experiencia y te agradezco mucho tu acompañamiento y sabiduría y sobre todo le agradezco con profundidad y reverencia a Suyai. Es una maestra hermosa y legítima. Me traje un tesoro dentro de mi corazón, gracias a su amorosidad y su presencia. Por suerte, de todas las fotos que sacamos, hay una hermosa, donde estamos ambas.
La experiencia de ayer, de la cercanía y la presencia de los caballos y yeguas me hizo muy bien. Y estoy abierta a las experiencias que me hagan bien y me permitan seguir explorando mi mundo interior y mi conexión con la vida.
Me fui llena y más sabia, conectada con la yegua que habita en mí, habiendo aprendido de mi hermosa maestra algunas cosas que tenía para enseñarme.
En el curso de formación estoy aprendiendo muchísimas cosas, de mí misma, de mi forma de establecer vínculos, de las redes invisibles, emociones y poderes, que los caballos nos muestran con tanta claridad y frescura. Y estoy integrando otra forma paciente y amorosa para acompañar a mis consultantes.
Gracias, Gaby por tu paciencia y acompañamiento. Gracias a todos los miembros de la manada, en especial a Suyai, por su amor y su enseñanza. |
| Josefina Ratto - Septiembre 2010 |
| Llegue a Pacagua, luego de haber visto la existencia de este tipo de trabajo con caballos en USA y Canada.
La experiencia fue maravillosa, mucho más grande de lo que yo esperaba. Gabriela es una excelente líder, con mucho conocimiento y un método de trabajo muy profundo que abre infinitas puertas. Los caballos son muy dulces y sabios, y son un espejo de lo que nos pasa en ese momento, es realmente sorprendente. Además de aprender mas sobre ellos, aprendí mucho mas sobre mi, y algo que en principio era un objetivo casi banal se trasformo en una experiencia mucho mas rica y compleja.
El lugar es muy autentico, Gabriela te recibe con sus perros, su comida casera. La merienda y conclusiones son el final de un día inolvidable.
Es muy fácil llegar, muy directo y las instrucciones son precisas, así que en 45 minutos se llega desde Buenos Aires.
A modo de conclusión, creo que seria muy bueno que todos pudiéramos hacer el Taller de Liderazgo para descubrir cosas muy interesantes de una forma casi casual e inesperada, aunque es el unico Taller que hice (por ahora). |
| Gladys - Septiembre 2010 |
| Conocer Pacagua fue encontrar "ese lugar" que hace mucho tiempo estaba buscando. Como docente, siempre transmití a mis alumnos mi amor hacia los animales..Esos seres maravillosos,mágicos, que nos ayudan a ser a cada uno de nosotros el verdadero milagro.
Pacagua es un lugar lleno de encanto, estar en contacto con la naturaleza junto a Gabriela y sus caballos... Romantic, Luna, Coraje, Venus., estos animales llevan en su alma la nobleza, dignidad, potencia, velocidad y el equilibrio como atributos para ayudarnos a conocernos, a mostrarnos tal cual somos sin juzgar.. Hice un curso de Equinoterapia, ese fue mi primer contacto con los caballos.
En Pacagua la relación que tenemos con el caballo es otra, natural, simple, ellos no llevan monturas, ni están en boxes, no necesitan fusta, ni taconeos.
Están simplemente en paz, libres....
En la jornada de Liderazgo y Desarrollo personal, aprendí a verme aún más en profundidad, viendo la reacción del caballo frente a mí...Romantíc, mi querida yegua fue mi espejo del alma..Qué maravilloso!!!
Estos seres increílbles, acompañados de la calidez de Gabriela, con su paciencia, amabilidad y simpatía nos iluminó el día..Aunque hubo un cielo con sol, sin nubes..
Agradezco muchísimo a Stella, nos preparó un almuerzo espectacular!!!Riquísimo !!Se nota que cocina de alma!!!
Voy a volver a Pacagua, con próximos talleres...Lo recomiendo para todas aquellas personas que están en el camino de la bùsqueda personal..Y sientan que este es el momento para conocer este maravilloso lugar.
Gracias Gabriela!!!A cada uno de los que están en Pacagua, mil gracias!!!
Cariños y nos vemos!!
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| Silvina Heisecke |
| Pacagua: un lugar para entrar al mundo del caballo y descubrir que, a su lado, el tiempo y el espacio adquieren dimensiones diferentes. La vista, el olfato, el tacto y el oído serán sorprendidos por sensaciones poco conocidas y exploradas. Si a estos estímulos le sumamos la esmerada cocina casera de Pacagua, obtenemos el escenario ideal para el regocijo y enriquecimiento del alma. Nuestros miedos, fortalezas, dificultades, afectos y valores se reflejan en el caballo, su mundo y el vínculo que establecemos con él. |
| Liliana Urretabizcaya |
| Pacagua: un lugar para entrar al mundo del caballo y descubrir que, a su lado, el tiempo y el espacio adquieren dimensiones diferentes. La vista, el olfato, el tacto y el oído serán sorprendidos por sensaciones poco conocidas y exploradas. Si a estos estímulos le sumamos la esmerada cocina casera de Pacagua, obtenemos el escenario ideal para el regocijo y enriquecimiento del alma. Nuestros miedos, fortalezas, dificultades, afectos y valores se reflejan en el caballo, su mundo y el vínculo que establecemos con él. |
| Cynthia Baggini - Odontóloga |
| Mi nombre es Cynthia Baggini, soy odontóloga, conocí Pacagua a traves de internet investigando sobre actividades al aire libre que pudiera ser útil para pacientes con capacidades diferentes ( discapacitados) que es una de mis especialidades. Gracias a la amabilidad de Gabriela descubrí la diferencia entre trabajo con equinos y equinoterapia, de ahí decidí que quería tener la experiencia de un taller de éstas características y me anoté junto a mi esposo en el Taller de Liderazgo. Si bien siempre me consideré líder en mis distintos grupos de trabajo, gracias al curso descubro día a día mis falencias. Encontré un lugar maravilloso, lleno de paz y que logra transportarme lejos de la estresante rutina que vivo a diario . Mediante este taller no solo se logra favorecer las actividades personales ,sino que se logra formar un grupo homogéneo y solidario con personas que hasta el inicio del curso eran desconocidos. Se van a encontrar con una grupo de trabajo muy bien preparado, amable y fundamentalmente con ganas de hacerlos sentir a gusto. No se puden perder la experiencia de conocer PACAGUA |
| Roxana Cardoso - Docente |
| ¿Que puedo decir de PACAGUA? Cuando llegué por primera vez a este lugar y me contacté con Gaby, nunca hubiera imaginado que con el correr del tiempo y a lo largo del taller anual que estoy haciendo y de otros talleres individuales, me hubiera sentido de la manera que me siento hoy. Obviamente hablo desde mi propia experiencia y los cambios a nivel personal que observo son cada día más importantes para mí. Cada ejercicio nos hace vernos hacia nuestro propio interior y en compañía de Gabriela y los caballos, sanamos lentamente de lo que traemos desde hace mucho tiempo atrás. No quiero olvidarme de las personas que forman mi grupo con cuya compañía muchas cosas se resuelven mejor. Son muy buenos compañeros de viaje. Tampoco quiero olvidarme de la deliciosa comida preparada por las amorosas manos de Estela, del amor entrañable de los perros y de lo hermoso que es el lugar. TODO SE COMPLEMENTA PARA DISFRUTAR CADA ENCUENTRO Y AÑORAR EL PRÓXIMO. Gabriela es sin lugar a dudas una MAESTRA DE VIDA y los CABALLOS SON GENIALES SANADORES Y MAESTROS también. He recomendado a muchos conocidos que se acerquen a vivenciar estas experiencias con caballos, pero creo que cada uno lo hace cuando está preparado. Yo tardé casi dos años en llegar y lamento el tiempo no aprovechado antes pero sé que mi tiempo es hoy. Lo único que me resta es decir GRACIAS de todo corazón. |



