Tenemos mucho para aprender de los caballos.
Ellos sobrevivieron por miles de años debido a su naturaleza altamente social, su habilidad de saber relacionarse con otros y depender de otros, y por la claridad en su manera de comunicarse.
Son especialistas en responder instantáneamente a cualquier experiencia del momento, incluyendo pensamientos, sentimientos y emociones de aquellos que están cerca.
Su supervivencia también depende de un buen liderazgo y aceptación de roles dentro de la manada, y dado que ellos pueden ser tanto participantes voluntariosos como miembros resentidos de la manada, son compañeros ideales para enseñar el liderazgo y trabajo de equipo.
Sus respuestas a nuestro comportamiento nos proporcionan un feedback claro y preciso de lo que realmente pasa y cómo somos percibidos. |